miércoles, 17 de enero de 2018

FELIZ AÑO 2018 Y VOCACIONES EN KENIA!



Alabamos y bendecimos el nombre de Dios, su amor y bendición sigue manifestándose hacia nosotras con las nuevas vocaciones que llegaron este nuevo año 2018: Anna, Mary, Cristina y Ágata y esperamos a Gertrudis.


Porque la vida Religiosa no es triste, no, es muy alegre... 

Entraron con el deseo de compartir con nosotras nuestro carisma y espiritualidad allí en Kenia y formarse para extender ese reinado de Amor del Corazón de Jesús por todo el mundo, así como se lo reveló a Nuestra Madre Fundadora:
 Amadora Gómez Alonso.


Bienvenidas y que esos deseos de ser religiosas Celadoras perduren por siempre, porque la felicidad consiste en hacer la voluntad de Dios y llevarle muchas almas a su Corazón. 


Ninguna renuncia es grande y difícil comparado al amor que Dios nos ha tenido y la felicidad que nos promete.


¡Adelante celadoras, adelante qué bella es nuestra misión...!



"... Sólo debe preocuparnos ser de Cristo y su obra..."

¡Reina Corazón Divino!



YA DESCANSA EN PAZ EN EL REINO ETERNO, QUIEN VIVIÓ Y LO EXTENDIÓ AQUÍ EN LA TIERRA!


Queridas hermanas y amigos: El 12 de enero de 2018, ha fallecido nuestra querida hermana, la madre MARÍA DOLORES NÚÑEZ ANTÓN. Debemos sentirnos contentas y agradecidas al Señor por haber tenido una hermana ejemplar tanto en su vida como en su enfermedad. Su paso por la tierra ha dejado el “buen olor” de una vida religiosa llena de fidelidad a Dios y de entrega a los demás en la misión encomendada por la Congregación.
Gracias, madre María Dolores, por tu vida; pedimos al Señor que te acoja en su Corazón de Padre misericordioso y te colme del amor de su presencia, la que tanto anhelabas.


Un fin de año y fin de semana lleno de Dios... viviendo el gran misterio de nuestra hermana y compañera la Muerte, el  día sábado 12 de enero dimos el adiós y despedida a la Gloria eterna a M. María Dolores Núñez Antón que ya goza del infinito amor de Dios. 
Gracias Señor por su testimonio de fidelidad y humildad, de entrega y sacrificio. Siempre la recordaremos y pedimos por su alma e intercesión de las que nos quedamos hasta el feliz encuentro. Amén.