Estos días para las Celadoras Del Reinado del Corazón de Jesús son días de mucha más alegría, puesto que un día como hoy Dios dio la vida a una mujer que ya desde el vientre materno la llamó a su "Obra de Amor" esta hermosa Congregación, dedicada a través de: obras, oraciones, sacrificios, apostolado... todo, todo para la extensión de su Reinado de Amor. Madre Amadora fue fiel a esta llamada, al decir SÍ, supo que se comprometía a algo grande y a la vez pequeño porque todo lo que es de su Corazón es pequeño, como aquel grano de mostaza que no hace mucho ruido, sin embargo; crece y se hace muy grande y el reino se va extendiendo a todo el mundo... Grande porque es un carisma que no muere, que se abre a todos las necesidades de la Iglesia, que está en el Padre Nuestro "Venga a nosotros tu Reino" y que es la esencia del cristianismo; EL AMOR. Hoy las celadoras, damos gracias a Dios y seguimos diciendo "Sí" a ejemplo de ella, Nuestra Madre Fundado...